La Unidad en la Pareja - Por Peg y Lee Rankin

lunes 14 de noviembre de 2011 - 02:35 p.m. 4865
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La formación de la unidad matrimonial implica sacrificio y un tipo de amor realmente generoso.  Es el tipo de afecto que se desborda hasta que duele y toma muy en serio los intereses del ser amado.

La Unidad en la Pareja - Por Peg y Lee Rankin
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¿Saben los maridos algo sobre este tipo de amor? Pruébese a sí mismo. ¿Ha dejado de salir alguna noche con sus amigos, con el fin de quedarse en casa y cuidar a los niños, para que su esposa pueda salir al menos una vez con sus amigas?

¿Ha estado dispuesto a dejar de descansar un sábado con el fin de ayudar con la limpieza? ¿Sustituye alguna a vez a su esposa para alimentar al bebé por la noche, o es un sacrificio demasiado grande para usted? Recuerde que el bebé les pertenece a los dos y no sólo a la madre.

¿Lava alguna vez los platos o prepara de cuando en cuando la comida? Aun cuando los cónyuges por lo común desempeñan las funciones para las que están mejor preparados o dotados, no se niegan a reemplazarse uno al otro cuando se presenta la necesidad de hacerlo.

Además, es discutible quién de los dos está mejor equipado para lavar los platos.  ¿Qué tal funciona usted como esposa? ¿Corta alguna vez el césped, le cambia el aceite al automóvil o ayuda en el negocio familiar?

Es posible que la realización de alguna de esas funciones sea una rutina para usted. Si es así, ¡magnífico! Estará contribuyendo al bienestar de la pareja, haciendo lo que se debe realizar, sin tomar en cuenta a quién le corresponde esa tarea. Y es muy probable que se sienta muy a gusto debido a la contribución que está realizando.

Disfruten de las tareas juntos

El ayudarse mutuamente en las tareas domésticas hace que los trabajos se realicen y al mismo tiempo esas tareas resultan mucho más divertidas y agradables.

Pueden escoger tareas separadas, si así lo desean; pero muchas de ellas podrán llevarlas a cabo juntos. Por ejemplo, imagínese la tarea de lavar el piso.  Uno podría encargarse del dormitorio y el otro de la sala.

¡De ese modo podrían sonreírse el uno al otro de un lado a otro de la casa! O bien, limpiar las baldosas del baño, podrán comenzar en puntos opuestos y reunirse cara a cara al darle la vuelta a la habitación.

También la pintura y la decoración pueden resultar tareas agradables para realizar unidos. Se pueden sostener conversaciones importantes al trabajar de ese modo; uno junto al otro. No sólo es agradable trabajar juntos, sino que además se tiene el sentimiento de haber realizado algo importante como pareja.